Dieta HCG para bajar de peso: por qué no funciona y cuáles son sus riesgos
Dieta HCG para bajar de peso: ¿por qué no funciona y cuáles son sus riesgos?
La llamada “dieta HCG” se ha promocionado durante años como un método para conseguir pérdidas importantes de peso en periodos muy cortos. Habitualmente combina la administración de gonadotropina coriónica humana (hCG) con una dieta extremadamente restrictiva, frecuentemente de alrededor de 500 calorías al día.
El problema es que la evidencia científica disponible es consistente: la hCG no funciona como tratamiento para bajar de peso.
¿Qué es la hCG?
La gonadotropina coriónica humana (hCG) es una hormona producida principalmente por la placenta durante el embarazo.
Existen medicamentos que contienen hCG y que tienen indicaciones médicas específicas, principalmente relacionadas con determinados trastornos reproductivos y endocrinológicos.
Sin embargo, esto es completamente diferente de utilizarla para tratar el sobrepeso o la obesidad.
¿La hCG ayuda realmente a bajar de peso?
No.
Los ensayos clínicos controlados y las revisiones de la evidencia no han demostrado que la hCG produzca una pérdida de peso mayor que la obtenida mediante la misma restricción calórica sin utilizar la hormona.
Tampoco se ha demostrado que la hCG:
- Disminuya significativamente el hambre.
- Acelere el metabolismo.
- Movilice selectivamente la grasa corporal.
- Favorezca la pérdida de grasa en determinadas zonas.
- Produzca una distribución corporal más favorable.
Cuando se compara hCG contra placebo manteniendo una dieta similar, no se encuentran diferencias clínicamente relevantes en la pérdida de peso, sensación de hambre o distribución de la grasa corporal.
La información de prescripción autorizada por la FDA para medicamentos que contienen hCG señala expresamente que no existe evidencia sustancial de que aumente la pérdida de peso más allá de la producida por la restricción calórica.
Además, ningún preparado de hCG está aprobado por la FDA para el tratamiento del sobrepeso o la obesidad.
Entonces, ¿por qué algunas personas pierden tanto peso?
Porque están comiendo extraordinariamente poco.
Los programas de “dieta HCG” tradicionalmente utilizan dietas de aproximadamente 500 calorías al día.
Una persona sometida a una restricción calórica de esa magnitud puede perder peso rápidamente, independientemente de que reciba hCG, placebo o ninguna sustancia adicional.
Por lo tanto, los testimonios de personas que aseguran haber perdido 10, 15 o más kilogramos siguiendo estos programas no demuestran que la hormona haya funcionado.
La pérdida de peso se explica fundamentalmente por la restricción energética extrema.
Perder peso rápidamente no significa perderlo de manera segura
Las dietas de muy bajo aporte calórico pueden producir pérdidas importantes de peso, pero no son tratamientos que deban realizarse indiscriminadamente.
Dependiendo de su composición, duración y características del paciente, una restricción calórica extrema puede asociarse con:
- Fatiga y debilidad.
- Mareo.
- Pérdida de masa muscular.
- Deficiencias nutricionales.
- Alteraciones hidroelectrolíticas.
- Formación de cálculos en la vesícula biliar.
- Alteraciones del ritmo cardiaco.
- Pérdida de cabello.
- Recuperación posterior del peso perdido.
Existen dietas médicas de muy bajo aporte calórico que pueden utilizarse en pacientes cuidadosamente seleccionados, pero son intervenciones estructuradas, nutricionalmente diseñadas y realizadas bajo supervisión médica.
Esto no debe confundirse con consumir simplemente 500 calorías al día acompañado de hCG.
¿La hCG también puede producir efectos adversos?
Sí.
Además de que no ha demostrado eficacia para perder peso, la utilización de hCG puede producir efectos adversos. Se han descrito diferentes complicaciones relacionadas con su utilización y existen reportes de eventos tromboembólicos graves.
Esto adquiere especial importancia cuando se utiliza una hormona sin una indicación médica demostrada y sin un beneficio comprobado para el tratamiento de la obesidad.
Cuidado con gotas, pellets y productos “naturales” o “homeopáticos”
Durante años se han comercializado productos en forma de gotas, tabletas, pellets, aerosoles y otras presentaciones que aseguran contener hCG o producir efectos similares.
Que un producto se anuncie como “natural”, “homeopático” o “alternativo” no significa que sea eficaz, seguro o que esté autorizado para bajar de peso.
La FDA ha emitido advertencias específicamente relacionadas con la comercialización de productos de hCG para pérdida de peso.
La publicidad, los testimonios de pacientes y las fotografías de “antes y después” tampoco sustituyen a los ensayos clínicos controlados.
La obesidad sí tiene tratamientos eficaces
El tratamiento del sobrepeso y la obesidad ha evolucionado considerablemente.
Actualmente existen alternativas respaldadas por evidencia científica que pueden incluir, dependiendo de cada paciente:
- Intervenciones nutricionales.
- Actividad física.
- Modificación de hábitos y tratamiento conductual.
- Tratamiento de enfermedades metabólicas asociadas.
- Medicamentos específicamente aprobados para el tratamiento de la obesidad.
- Procedimientos endoscópicos en pacientes seleccionados.
- Cirugía bariátrica y metabólica cuando está indicada.
No todos los pacientes necesitan medicamentos y mucho menos una cirugía. El tratamiento debe individualizarse de acuerdo con el índice de masa corporal, composición corporal, enfermedades asociadas, antecedentes médicos, tratamientos previos y objetivos del paciente.
En conclusión
La hCG no es un tratamiento eficaz para bajar de peso.
La pérdida de peso observada con la denominada “dieta HCG” se debe fundamentalmente a la restricción calórica extrema, no a un efecto demostrado de la hormona sobre el metabolismo, el apetito o la movilización de la grasa.
La hCG no está aprobada por la FDA para el tratamiento del sobrepeso o la obesidad, y combinarla con dietas extremadamente restrictivas agrega riesgos sin que exista evidencia de un beneficio adicional para perder peso.
Cuando se busca perder peso no solamente importa cuántos kilogramos marca la báscula. También importa qué tejido se está perdiendo, qué riesgos se están asumiendo, cómo afecta el tratamiento a la salud y qué posibilidades existen de mantener el resultado a largo plazo.
Antes de iniciar hormonas, medicamentos, suplementos o dietas extremadamente restrictivas para perder peso, es recomendable realizar una valoración médica adecuada y establecer un tratamiento basado en evidencia científica.